Educación laica y sin pecado / En opinión de Oscar Moha

Redacción MXPolítico.- Mientras el Foro Económico Mundial, los informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y otros organismos que miden los niveles educativos en el mundo dicen que nuestro país alcanza los últimos lugares en este rubro, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) propondrá en septiembre un nuevo modelo de enseñanza nacional “desde una perspectiva de desobediencia social y más humanista”, y el actual Gobierno está dispuesto a crear más programas sociales donde quepan todos los que no trabajan ni estudian, y ser así el país que más ninis aporta a nivel mundial.

El Programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” es el piloto, pero se analizan otros, con más recursos donde los jóvenes recibirán un ejemplar de la “Cartilla Moral” que muy probablemente no leerán, lo cual ya tienen contemplado las Asociaciones Religiosas tanto Católicas como Evangélicas que sugerirán algo más que la invitación presidencial a “portarse bien”.

Miembros del clero como Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Morelia y Vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, han invitado a profesores, padres de familia y alumnos a ir más allá de la educación que se imparte en las aulas y extender el aprendizaje hacia los valores. Desean implementar un programa educativo que sea parte de la currícula formal en los niveles básicos para fomentar la cultura de la paz, que abarcaría temas como la atención y acompañamiento a víctimas de la violencia; capacitación, prevención y dignificación de la persona y la vinculación de la sociedad con los diferentes entes gubernamentales.

Ante el esquema educativo que ha fallado para la construcción de una sociedad igualitaria en donde los docentes de todos los niveles, padres de familia y alumnos “perdieron el rumbo”, Ministros de Culto de Iglesias Evangélicas copian con más frecuencia un modelo llamado homeschooling (escuela en casa) que consiste en evitar que los niños “se contaminen” asistiendo a escuelas públicas o privadas, donde “el pecado y la maldad abundan”. Dicen los pastores que los mismos padres, después de tomar un curso elemental, pueden ayudar a formar mejores ciudadanos que cualquier Institución en el ámbito moral, espiritual y académico.

Guillermo Quero, pastor de la Iglesia “Comunidad de Integración Familiar”, uno de los promotores de este modelo comenta: “anteriormente los profesores eran tutores, segundos padres, personas sabias, pero perdieron el rumbo… por ello creemos que los papás somos los educadores naturales de nuestros hijos, como lo indica La Biblia; somos los responsables de instruir a los niños en el camino de Dios… es una falacia creer que no tenemos la capacidad de darles una educación mejor que cualquier escuela… mis hijos y nietos son estudiantes de excelencia, a ellos les aplicaron las pruebas pertinentes que el Gobierno exige para acreditar la primaria, la secundaria y la preparatoria y se brincaron (no contestaron) las preguntas que venían sobre sexualidad porque no estamos de acuerdo con lo que se enseña en el mundo, y no tuvieron problemas con su calificación, salieron bien”…

El pastor Quero dice que esto de no llevar a los niños a una escuela federal o particular no es “negarles el acceso a la educación”, sino ofrecerles una alternativa donde “no se contaminan con amigos nocivos”, ni con “ambientes llenos de enseñanzas antibíblicas”, pero que no es un tema doctrinal, es decir, no se impone como un dogma de fe, sino que se sugiere a los padres de familia optar por el homeschooling.

Otra Iglesia Evangélica que imparte cursos para los papás que desean que sus hijos tomen clases en su propio hogar es “A todas las Naciones”, ubicada en Monterrey y dirigida por el pastor Raúl Aguilar. Este “ministerio” cobra la asesoría para que los padres puedan impartir los cursos que el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) exige a los alumnos para acreditar con exámenes la primaria, secundaria y preparatoria. Existen cada día más familias que evitan “contagiar” a sus hijos en los centros de enseñanza federales o privados. Los religiosos creen que los niños estarán mejor en casa que en una escuela donde el bullying, los profesores paristas de la CNTE o pederastas, y la propagación de la “ideología de género” que llegará a homosexualizar a los estudiantes no “contaminarán” ni dañarán su moral familiar.

En Cuba fueron detenidos esta semana Ramón Rigal y su esposa Ayda Expósito, ambos pastores evangélicos. Y es que en ese país está prohibida esta práctica de no llevar a los niños a la escuela. En México no es ilegal, pero tampoco está autorizado oficialmente. Los padres de familia pueden argumentar que sus hijos no deben estar dentro de un círculo escolar “pecaminosos” y con ese razonamiento religioso no llevar a los niños a convivir con otros porque podrían “infectarse espiritualmente”.

Falta que las Secretarías de Educación Pública y de Salud den a conocer cuántos de estos niños y niñas que han sido educados por sus propios padres, al margen de programas oficiales, son ciudadanos “ejemplares”, profesionistas “reconocidos” o bien personas con tendencias antisociales como los que se forman al interior de las sectas.

PALABRA DE HONOR: Militares con armas largas -vestidos de elementos de la Guardia Civil- recorren estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro en la CDMX revisando mochilas y haciendo presencia para que las bandas de carteristas no incrementen más las estadísticas de robo de celulares y otras pertenencias de los usuarios. Si las mafias de asaltantes y vendedores ambulantes van a desarmar, escupir y sobajar a estos soldados, como lo hicieron los huachicoleros en Puebla, será mejor que en lugar de armas les den Cartillas Morales para repartir a los asaltantes. 

 

 

Autor:Oscar Moha   

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